Région de Québec © TQ/F.Gagnon

El Viejo Québec

¡Una cultura única!

¡Visitar la Ciudad de Québec es descubrir una cultura única!

Visitar la provincia de Quebec y no visitar la Ciudad de Québec, es como ir a Egipto y no ir a ver las pirámides. Cuna de la civilización francesa de norteamérica, la ciudad de más de 400 años ofrece un viaje inolvidable a través del tiempo. Vaya a conocer la rica cultura de Quebec, explore sus pintorescas calles empedradas, sus pendientes y descubra hermosos edificios que atestiguan sus influencias aborígenes, francesas e inglesas. Descubra las fortificaciones que la rodean y su fuerte a orillas del río Saint-Laurent, para comprender el papel estratégico que la capital ha desempeñado en la historia de Quebec. Venga a explorar este tesoro del patrimonio mundial de la UNESCO, sin duda la mejor manera de apreciar plenamente la cultura de Quebec y el orgullo de su gente, gracias a su combinación de tradición y modernidad.

Québec © TQ/M.Laporte
Québec © TQ/F.Gagnon

¡Estamos seguros que le encantará!

Es imposible no enamorarse de "la ciudad más romántica de América del Norte", según la revista de viajes Travel & Leisure. ¡Sus calles de estilo europeo, su gastronomía legendaria, su palpitante escena cultural, sus impresionantes vistas del río Saint-Laurent y la cálida bienvenida de sus residentes, le dejarán el corazón marcado por siempre!

Québec es una ciudad para caminar y apreciar plenamente todos los tesoros que contiene. Durante sus paseos, apreciará la vibrante escena cultural, el gran festival de verano es el mejor ejemplo, así como el rico patrimonio religioso y arquitectónico, incluyendo el majestuoso castillo Chateau Frontenac, verdadero ícono de la ciudad. Place Royale, es un testigo de la fundación de la ciudad, lo transportará a otra época, igual que el barrio de Petit Champlain, ubicado en una de las calles comerciales más antiguas de Norteamérica. No se sorprenda si ve bastantes turistas de Corea del Sur tomando miles de fotos, Québec se hizo famoso con dicho país después de rodar una serie de televisión muy popular en las calles del Viejo Québec en otoño de 2017. Otra maravillosa sorpresa que le espera en Québec es el parque llamado Plaines d’Abraham, un oasis de vegetación lleno de historia y en el corazón de la ciudad al estilo Central Park en Nueva York.

La lista de los imprescindibles es tan larga que usted querrá extender su estancia o simplemente planear su regreso una y otra vez!

Algunos datos interesantes sobre la Ciudad de Québec

Québec es la única ciudad fortificada al norte de México.

El hotel Chateau Frontenac es el más fotografiado en el mundo.

La Basilica y Catedral Notre-Dame de Québec tiene la única Puerta Santa fuera de Europa.

La arquitectura del edificio del Parlamento está inspirada en el palais du Louvre en París.

La Place Royale, primer asentamiento francés permanente en América, alberga la iglesia de piedra más antigua de Norteamérica, la iglesia Notre-Dame-des-Victoires, construida en 1688.

Petit-Champlain

El barrio Petit-Champlain - cuna de la América francesa

En el corazón del Viejo Quebec, prepárate para adentrarte al barrio francófono más antiguo de América del Norte. El barrio lleva el apellido de Samuel de Champlain, quien fundó la ciudad de Quebec en 1608. El barrio de Petit-Champlain, cerca de la Place-Royale, con su plaza del Mercado y la pequeña iglesia de Notre-Dame-des-Victoires, está en el centro del primer poblado francés construido en suelo americano. Petit-Champlain es el distrito comercial francófono más antiguo del continente y recibe más de 1,500,000 visitantes cada año.

Quartier Petit-Champlain © TQ / G. Leroyer
Quartier Petit-Champlain © TQ / G. Leroyer

Un barrio de artesanos

La historia y la cultura se pueden descubrir a través de obras originales de artistas y artesanos que se encuentran en las numerosas boutiques y galerías de arte del vecindario. Los amables tenderos están siempre atentos a los visitantes y les encanta aconsejarles. También puedes disfrutar de los placeres de la comida visitando pequeños cafés, restaurantes o degustando bocadillos. ¡Un verdadero placer!

Camina por aceras adoquinadas y calles estrechas, incluida la famosa escalier Casse-Cou (escalinata rompecuellos), enclavada entre dos edificios. Este nombre le es apropiado ya que baja al lado de la montaña hasta llegar a la calle Petit-Champlain. Encontrarás también la casa del explorador francés Louis Jolliet ubicada en el número 16 de la calle Petit-Champlain, construida en 1683. Hoy en día, esta infraestructura esconde el funicular que da acceso a la terraza Dufferin. Ahí también encontrarás lugares pintorescos para visitarlos a pie, que te permitirán revivir el momento en que nuestros antepasados ¡construían el futuro y un país!

Terrasse Dufferin

La Terraza Dufferin es probablemente el lugar más famoso de la ciudad antigua, desde donde se puede ver el río San Lorenzo. La gente viene de todas partes para aprovechar la grandiosa vista panorámica del río San Lorenzo y un poco más hacia abajo, en el puerto, las actividades que se llevan a cabo en invierno y en verano.

En verano, la terraza de 430 metros es perfecta para pasear y deambular por ahí. La impresionante explanada es también el lugar ideal para asistir a las competencias de fuegos artificiales, espectáculos pirotécnicos que tienen lugar en las noches de verano. Y para el deleite de una buena caminata, los músicos ambulantes animan el lugar.

En invierno, la terraza acoge vertiginosos toboganes. Inaugurados en 1884, tienen 250 metros de altura y dominan el río San Lorenzo y el puerto. Acondicionados hace más de cien años, atraen a residentes y visitantes y son muy populares especialmente en febrero, cuando el Carnaval de Invierno está en pleno apogeo.

Terrasse Dufferin @ TQ / G. Leroyer
Terrasse Dufferin © TQ/F.Gagnon

Un poco de historia

La historia de la Terraza Dufferin también está estrechamente relacionada a la de la ciudad de Quebec. Cuando estes ahí, son casi 400 años de historia que tendrás bajo tus talones. En 1838 fue abierta al público, ha tenido dos ampliaciones y ahora despliega 430 metros de pasarelas. Imagínate, la primera construcción fue edificada por Samuel de Champlain, fundador de la ciudad de Quebec, para complacer a sus distinguidos invitados. Ésta abarcaba el castillo Saint-Louis, que era la residencia de Champlain, cuyos vestigios se encuentran bajo la terraza Dufferin y se pueden visitar.