Vieux-Québec et fleuve Saint-Laurent © F.Gamache

Québec

Deje atrás las escenas urbanas a las que está acostumbrado y entre en un nuevo mundo antiguo. La Ciudad de Québec, cuna de la civilización francesa en América del Norte, es una ciudad impresionante. Contemple el tráfico constante de cruceros que llenan el horizonte del magnífico río Saint Laurent, mientras la gente pasea alegremente a lo largo de las murallas, calles y callejones de esta parte antigua de la ciudad, respire el aire puro y lleno de energía festiva. En los meses más fríos, vaya y disfrute de las pistas de patinaje al aire libre o a dar un paseo alpino por el famoso tobogán de hielo. Esta adorada capital lo llenará de energía con su arte, cultura y maravillas naturales asombrosas. Venga a visitar y a ser parte esencial de todo esto.

Ubicación y acceso

Québec es la capital de la provincia que lleva el mismo nombre, se encuentra a 250 km al noreste de Montréal en la costa norte del río Saint Laurent. Ambas ciudades están conectadas por las autopistas 20 y 40, así como por vía aérea y ferrocarril. La región turística de Québec abarca 9,000 km2.

Quartier Petit-Champlain © Ville de Québec
Hôtel de glace © L.Rousseau
Le Vieux-Québec © J. Frenette
Croisière romantique sur le fleuve Saint-Laurent © J. Frenette
L’Hôtel du Parlement et la fontaine de Tourny © J. Frenette

Cubierto bajo el blanco de la nieve, el Viejo Québec es simplemente romántico, salga bien abrigado y con ropa adecuada a descubrir la magia de sus calles decoradas e iluminadas. Durante la temporada festiva, los mercados de Navidad le dan un toque mágico y de antaño.

Reciba el Año Nuevo sobre la famosa calle Grande Allée o pase la noche en el Hôtel de Glace, un hotel hecho de hielo y único desde cualquier punto de vista.

Québec es sede del carnaval de invierno más grande del mundo, en el cual podrá patinar, pasear en trineo, ver esculturas de nieve y carreras en canoa entre el hielo, sin olvidar los coloridos desfiles nocturnos.

Y nada mejor que los deportes de invierno para aflojar las piernas: esquí de fondo o alpino, raquetas sobre nieve, motonieve o trineo jalado por perros, todo le permite vivir un invierno distinto y exótico.

El festival de verano llamado Festival d’Été de Québec es el foro con mayor repertorio artístico en Canadá. Estrellas internacionales y los principales artistas emergentes tocan música rock, francesa, hip-hop, jazz, clásica y ritmos del mundo.

Québec es una ciudad patrimonio de la UNESCO, está rodeado de impresionantes y hermosos paisajes. Ahí, podrá descubrir numerosos atractivos históricos, culturales y naturales, saborear una gastronomía renombrada y disfrutar grandes eventos de nivel internacional.

El Viejo Québec y su naturaleza son magníficos en todas las temporadas. Ya sea su primera visita o que sea huésped frecuente, que venga en escape romántico o para un viaje con la familia o con amigos, encontrará todo para pasarla de maravilla.

Los deportistas estarán satisfechos tanto como amantes del arte y de la cultura. Desde el patrimonio religioso, la cultura indígena y sus caminatas al aire libre, ¡la Ciudad de Québec y su región tiene todo para encantar!

A pocos minutos del Viejo Québec, el encantador Domaine de la Chute-Montmorency es una invitación a la relajación y los placeres de los sentidos. Alrededor de su gran caída de 83 m (lo que resulta 30 m más que las cataratas del Niágara) las rutas de senderismo y los miradores le invitan a dar un paseo impresionante. En teleférico, por la escalera panorámica, en el puente colgante, tirolesa o via ferrata, las vistas son simplemente espectaculares.

Descubra una capital con un pasado muy interesante, nombrada por la UNESCO joya del patrimonio mundial y la única ciudad fortificada al norte de México. Québec es una ciudad que enamora, donde las influencias indígenas, francesas y británicas viven en harmonía. Para apreciar su colorido patrimonio, camine por las calles adoquinadas de sus vecindarios, desde Petit-Champlain hasta Place-Royale, suba a la terraza Dufferin, desde la Citadelle hasta llegar al castillo Frontenac, para admirar el majestuoso río Saint-Laurent.

Después de haber contemplado la imponente arquitectura del parlamento de Quebec, tome una pausa bien merecida en Les Plaines d’Abraham, un verdadero oasis en el corazón de la ciudad. Déjese encantar por la belleza de los alrededores de la región.

Descubra de pueblo en pueblo el patrimonio del camino del rey (Chemin du Roy) y la ruta de la Nueva Francia (Nouvelle-France). Y para una experiencia diferente y original, vaya a Wendake para conocer las Primeras Naciones y sus leyendas.

El museo nacional de las bellas artes de Quebec (MNBAQ) inauguró el pabellón Pierre Lassonde en 2016, el cual es un edificio de nivel internacional que sirve de entrada a las instalaciones. El MNBAQ se ha convertido en un museo muy prestigioso y es una visita imprescindible cuando está en Québec.

Disfruta de los grandes espacios. Un sin fin de actividades divertidas se pueden practicar al aire libre muy cerca del Viejo Québec; en el corazón de la ciudad está el parque de Champs-de-Bataille, o a 10 minutos del centro se encuentra el parque Chute de Montmorency en donde podrá admirar una catarata de 83 metros de altura e incluso puede cruzarla en tirolesa.

En verano puede tomar un crucero por el río Saint-Laurent, o descender por canoa en el parque nacional Jacques-Cartier, puede hacer caminatas en las vías ferratas del Canyon Sainte-Anne, ciclismo de montaña sobre los 100 kilómetros de caminos bien identificados en el valle Bras-du-Nord o deslizarse en el parque acuático Village Vacances Valcartier. Y si tiene la oportunidad de visitar en otoño, los paisajes y los bosques coloridos lo dejarán sin aliento.

A sólo 30 minutos de Québec, el parque nacional Jacques-Cartier tiene uno de los valles glaciares más hermosos en Quebec, con una llanura de más de 550 metros y un río en donde los vientos a veces están tranquilos y a veces agitados, en el cual el bosque de coníferas domina.